Esta noche, la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) convoca una marcha nocturna de duelo en Madrid para exigir el fin inmediato del conflicto armado en Palestina, que ha dejado decenas de miles de víctimas civiles.
La movilización, impulsada por la sociedad civil madrileña, se presenta como un acto silencioso en defensa de la paz y en memoria de las víctimas. Según datos compartidos por los organizadores, se estima que el número de fallecidos supera los 70.000, de los cuales unos 20.000 serían menores de edad. Además, se denuncia la existencia de cerca de 200.000 personas heridas y más de 12.000 palestinos encarcelados en Israel, incluyendo entre 1.500 y 2.000 menores.
Una marcha sin protagonismos
La marcha se caracteriza por su tono sobrio y respetuoso. Los participantes han sido convocados a vestir de negro o con colores oscuros, portar linternas o luces para encender en momentos simbólicos, y mantener el silencio durante todo el recorrido. No se permitirán pancartas ni símbolos de organizaciones, en un esfuerzo por centrar la atención exclusivamente en la causa humanitaria.
“El objetivo es recordar a quienes han perdido la vida, acompañar el dolor de quienes han quedado solos y exigir que se detenga la violencia contra la población civil”, señala el comunicado de FAPA. “No se puede construir paz sobre la tragedia humana”, añaden.
Un llamado a la justicia y la esperanza
Los organizadores subrayan que esta acción busca también reivindicar la rendición de cuentas de los responsables ante tribunales internacionales, y promover una sociedad que rechace la violencia como medio de resolución de conflictos.
La marcha se plantea como un hito simbólico en la defensa de los derechos humanos y la paz, y se espera que las luces encendidas durante el recorrido sirvan como homenaje a las víctimas y como símbolo de esperanza para quienes aún resisten.