La entrada y salida del comedor, dentro de que son tantos niños, me pareció bastante organizada. Los niños llegan y se sientan y les sirven la comida, el agua o la leche… y al final, cuando acaban de comer, tienen que pedir permiso a las monitoras para llevar las bandejas, de forma ordenada. Esto está bien, porque así comprueban que han comido bien.
Ese día el menú era:
1º- Puré de calabaza. Estaba bueno, aunque sabía solamente a patata.
2º- Merluza en salsa verde. Elegí este día porque mi hijo siempre me dice que la merluza en salsa verde la hacen muy bien, pero este día no les quedó muy bien (dicho también por mi hijo).
Postre- manzana.
Me gustó mucho que el pan que les dan es integral, y no hay opción a tomar pan blanco.
De cantidades creo que eran correctas. No era mucho, pero tenían opción de repetir ambos platos. Eso está bien, porque así los niños que comen menos no se ven forzados a acabar una cantidad mayor de comida, y los que quieren más pueden hacerlo.
Muchas gracias por darnos la oportunidad de ir a comer con ellos y comprobar como es